El ruso contemporáneo fue la lengua oficial de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y, hoy en día, sigue siendo el idioma oficial de cuatro países. Además, es la lengua más hablada de la familia eslava. A nivel mundial, ocupa el séptimo lugar por número de hablantes nativos y forma parte de los seis idiomas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas. El vocabulario ruso es especialmente extenso. Para comparar: el español cuenta con alrededor de 88 000 palabras según el Diccionario de la Real Academia Española, mientras que el Diccionario de Lopatin —una referencia equivalente para el ruso— registra más de 200 000 vocablos. Esta amplitud se debe a que el ruso se desarrolló a partir de múltiples dialectos y atravesó procesos históricos de expansión territorial monárquica, imperial y nacionalista, que a lo largo de los siglos moldearon un paisaje lingüístico profundamente multicultural. Para comprender la riqueza del ruso y de sus diversas etapas filológicas, es necesario volver a los momentos de mayor transformación cultural. Uno de ellos fue el prolongado proceso de unificación y cristianización de la Rus de Kiev, durante el cual el alfabeto bizantino griego sufrió modificaciones que dieron origen al alfabeto cirílico. Más tarde, la invasión mongola en la Edad Media introdujo nuevos sonidos y vocablos. Ya en la época moderna, el idioma fue objeto de múltiples reformas, como las impulsadas por el zar Pedro I a inicios del siglo XVIII, que incorporaron abundante vocabulario alemán y francés. Posteriormente, la reforma ortográfica de 1918, implementada tras la Revolución, simplificó y reorganizó la lengua con el fin de promover el alfabetismo en los territorios soviéticos, dando forma al aspecto actual del ruso escrito. Frente a esta complejidad lingüística, el propósito de este libro es ofrecer una comprensión sólida de las bases gramaticales del ruso utilizando un vocabulario limitado, de modo que el estudiante pueda dominar las estructuras esenciales y la morfología de oraciones y palabras. El sistema presentado en la colección “Начинаем!” proporciona herramientas para analizar y utilizar la gramática rusa de manera que, al finalizar, el aprendiz esté preparado para ampliar su vocabulario de forma autónoma. Cabe señalar que algunos ejercicios y oraciones conservan estructuras que serían incorrectas en español. Esto se hizo deliberadamente para ayudar al estudiante a familiarizarse con la sintaxis rusa y comprender cómo se expresan correctamente esas ideas en dicho idioma. Sin más, начинаем! (¡empezamos!)